miércoles, 30 de abril de 2025

El número en la puerta: identidad y deseo en la trama del lenguaje

   

    


   “Hasta las casas tienen su número”


Hasta las casas tienen su número. Aun en la más olvidada de las calles, cada puerta lleva una marca que la diferencia de las demás. Porque incluso lo más cotidiano necesita ser nombrado, señalado, inscrito. Sin ese número en la fachada, el cartero no entrega la carta, el amigo no encuentra la puerta, y la casa misma parece perder su lugar en el mapa.


Así también sucede con nosotros. En psicoanálisis, especialmente desde la perspectiva lacaniana, decimos que el sujeto no nace hecho, sino que se construye en el lenguaje, en el deseo del Otro, en las marcas simbólicas que le otorgan un lugar. Somos palabras antes que cuerpo. Somos significantes inscritos en una cadena que nos antecede y nos atraviesa.


El nombre propio, la palabra que nos nombra, es como ese número en la puerta: una señal mínima pero esencial que nos distingue del caos, que nos inscribe en una red de sentido. No tener un nombre, no tener un lugar en el deseo del Otro, es como vivir en una casa sin dirección: se habita, pero no se pertenece; se existe, pero sin destino.


Lacan decía que “el inconsciente está estructurado como un lenguaje”. Lo que quiere decir es que nuestra identidad no está dada de antemano: se articula a partir de los signos, de los dichos que nos nombran, de los silencios que nos rodean. Cada uno de nosotros es una combinación singular de marcas simbólicas, como una dirección única que da sentido a nuestro recorrido por el mundo.


Por eso, encontrarse en análisis es, muchas veces, encontrar ese número que nos hace reconocibles, esa palabra que nos devuelve un lugar propio. No se trata de inventar algo nuevo, sino de descifrar lo que ya está escrito en nuestras paredes internas, aunque lo hayamos olvidado o nunca lo hayamos entendido del todo.


Porque incluso las casas más hermosas, si no tienen número, pueden perderse en la confusión. Y hasta las más humildes, si están bien nombradas, pueden ser halladas.


Nombrarse es existir. Inscribirse es tomar lugar. Y psicoanalizarse es volver a mirar la puerta de uno mismo, descubrir el número que nos fue dado —y, a veces, atreverse a cambiarlo.

Stella García 

@reveriepsicoanalitico

jueves, 26 de septiembre de 2024

Adiós al matrimonio - reseña

¿El matrimonio sigue siendo aquella unión “típica” que asegura los vínculos de pareja? 
¿Algo de esto ha cambiado con el paso del tiempo?

Si algo es cierto y bien sabido es que, en la actualidad, estar en pareja se ha vuelto muy difícil, así como crear vínculos y hacerlos perdurar. El matrimonio parece ya no representar la unión eterna. Pero esto, ¿es algo negativo? No necesariamente. El autor de este libro nos invita a reflexionar y cuestionarnos si, en la actualidad, la idea tradicional del matrimonio ya no alcanza a encajar con los nuevos ideales de la cultura, y si hay posibilidad de pensar nuevas formas de compromiso o incluso de la separación. ¿Por qué nos cuesta tanto separarnos?

El tema principal del libro es la fragilidad vincular, pero profundiza en los síntomas típicos de las parejas actuales, las nuevas formas de vínculos (relaciones abiertas, poliamor, etc.), las separaciones, los duelos (y lo difícil de transitarlos), la infidelidad, las parejas que perduran, los celos, etc.

A veces, la idea romántica del amor nos lleva a pensar que estar en pareja es una solución, pero la pareja más bien es un conflicto. En psicoanálisis decimos que la pareja es un síntoma. ¿En qué sentido? 
Por ejemplo, si alguien busca una pareja para no sentirse solo, lo más probable es que arme una pareja en la que se sienta solo. El sentimiento de soledad simplemente se desplaza. Quizás no lo sepa de manera consciente, pero esto se corrobora en los casos de personas que viven en una relación con la expectativa constante de que el otro haga algo que, además, no quiere hacer. (En palabras de Lutereau).

https://drive.google.com/uc?export=view&id=1z-XQi36g6D3hbNjp76peu8D9x79SDUbc #librosrecomendados #psicoanálisis

jueves, 25 de julio de 2024

Leernos y reescribirnos


Cuando en algún momento de la vida nos encontramos en una encrucijada, ante una señal de parada, ante un semáforo descompuesto de la vida, no nos queda de otra que frenarnos y pensarnos; leernos. ¿Qué está pasando conmigo? ¿Por qué me quedé en alto? ¿Por qué no logro avanzar en la vida? ¿Por qué me pasa siempre lo mismo?

Ante la incertidumbre, la acción de leernos detenidamente, de analizarnos a profundidad, es la que nos permitirá reescribirnos para volver a andar. Leernos es para buscar la falla en lo que me hizo pararme; puede ser una falla emocional, una crisis, una pérdida, etc., o incluso algo que no es tan nuevo o actual, sino que tiene que ver con la historia que siempre se repite igual que una película a la que le ponemos rewind ⏪ una y otra vez. 

Reescribirnos, entonces, es la acción, el movimiento que generamos a partir del acto de analizarnos. Esta acción de reescribirnos nos permitirá ahora dar el paso, brincar las bardas, tomar el camino por el propio pie, repensar la historia e ir en contra, sin divorciarnos de ella pero sí modificándola. Si modificamos la historia, modificamos el destino, tenemos una nueva oportunidad de vida. Renacemos.

Pero este paso no lo logramos por nosotros mismos, no porque seamos incapaces, sino porque en la lectura del texto que somos y que es nuestra historia, nos encontraremos con una historia metafórica que está oculta y que solo puede ser interpretada con la mirada y la voz de alguien más.

Esto no quiere decir que sin ayuda no vamos a mejorar nuestra vida, claro que se puede, esto solo quiere decir que para poder pensarnos más a fondo y poder reescribir de una forma distinta esa vida, que siempre estoy intentando cambiar una y otra vez y que aunque siempre estoy pensándome y haciendo lo posible para que sea diferente no me sale distinta: siempre por más que lo intento no cambia. Para eso está la voz del analista, que actuará como traductor de la historia de fondo que está jugando a escondidas tras el telón pero que puede ser develada.

lunes, 22 de julio de 2024

Lo tóxico de los conceptos psicológicos actuales en redes sociales


 Me quede en reflexión sobre un tema en particular, me surgió a consecuencia de mi navegación por las redes sociales: 

Cierto día me tope con una historia que realizó una “influencer” dedicada a temas del fitness, ya hace tiempo me había dado cuenta que estaba compartiendo contenido con temática enfocada en “salud mental”. No me había brincado tanto, ya que todos tenemos el derecho al ejército de la libertad de expresión, sin embargo ella esta persona pedia a sus seguidores que le preguntarán cualquier cosa sobre “las relaciones narcisistas” y me hizo pensar en lo peligroso que pueden resultar estos conceptos psicológicos nuevos que actualmente se popularizan y propagan en redes sociales, sobre todo por el hecho de que son conceptos sintetizados de teorías filosóficas, psicoanalíticas, psicológicas, sociales, etc. 


De ahí surge mi necesidad de redactar para el público en general esta una explicación un poco mas detallada del porque es importante NO encasillarnos en estos conceptos que escuchamos en redes sociales (Relaciones narcisistas, lo tóxico, responsabilidad afectiva, etc.) y sobre todo conceptos que manejan personas que NO están capacitadas en el área de la salud mental.


  1. Necesidad de respuestas


En el ámbito de lo cotidiano y ante la angustia de las personas respecto de su bienestar; se han ido construyendo discursos que intentan describir las personalidades, los tipos de relaciones de pareja, la salud mental, etc. 

todo esto con diversos objetivos como el de entendernos a nosotros mismos y al mundo que nos rodea, de poder tener relaciones mas saludables, de sufrir menos o simplemente de buscar identificar la raíz de nuestra incapacidad para relacionarnos.


Sin embargo estos discursos han ido situando una romantizació en torno a la salud mental en general: nos dictan como deben de sentirse las relaciones, cual es amor normal y cual es el amor patológico “tóxico”, las conductas patológicas, etc.

Quiero dejar en claro que me parece muy noble buscar explicación a lo que sentimos y en esta búsqueda no nos queda a veces de otra que usar los recursos que tenemos al alcance de la mano. Lamentablemente en la actualidad estos lugares de rápido y fácil acceso son las redes sociales; un espacio en donde las personas pueden hablar de determinado tema, incluso sin necesidad de tener estudios profesionales acerca de el. 


Pues bien estos nuevos discursos se han popularizado tanto porque en un sentido su contenido se acerca a las realidades psíquicas y porque toman sus ideas de algunos fundamentos básicos de la psicología sin embargo, repito, no son mas que generalidades popularizadas por personas con influencia mediática.


Entonces ¿Cual es el problema con estos discursos? Vamos entrando en el tema a profundidad.


2. ”Si duele No es amor”


Este modelo de romantización que nos han vendido y hemos comprado de guiarnos en nuestras relaciones personales por banderas verdes y rojas, a lo “tóxico” de una persona, a las relaciones narcisistas, a quien si es afectivamente responsable o no;  esta cargado de expectativas de como debe de verse, sentirse y ser vivido el amor; y cuando no sucede como dice el manual, cuando uno se topa con relaciones reales; uno se enoja, se frustra, se desilusiona porque entonces siente que eso no es amor, que no es el “verdadero amor” y lo abandona o peor; se queda en la relación culpando al otro de su insatisfacción y su infelicidad. En cualquiera de los dos caso se vive un desencuentro.


Estos conceptos: “tóxico” “relación narcisistas” “responsabilidad afectiva” “tipo de apego” nos marcan, como ya dije, una pauta de lo que es normal o no en una persona: ordena y clasifica todo lo correspondiente al campo amoroso y a lo patológico y normaliza cierto tipo de modelo ESPERADO “así debe ser, si no no es amor”.

En el discurso común estar en una relación narcisista, por ejemplo, se determina si el otro:

-piensa solo en si mismo. Es egocéntrico, necesita ser admirado, se muestra poco interesado en tus necesidades o sentimientos (lo que se puede traducir también como “irresponsable afectiva” ves?)

-tienen falta de empatía

-autoestima exagerada 

-son manipuladores y expertos en hacer que la pareja haga lo que ellos quieren.

-aduladores, hablan mucho, no saben aceptar un no… etc. etc.


Ser narcisista sería en este sentido ser tóxico (esa sería la red flag) entonces el discurso común ordena abandonar la relación casi inmediatamente. Existen personas que ni siquiera llegan a formar relaciones porque desde que empiezan a conocerse ya están alertas a cualquier red flag que presenta el otro y huyen, por miedo tal vez a ser lastimados con eso DIFERENTE DEL OTRO.


¿Que sería entonces lo tóxico?


Hay implicaciones intrínsecas en lo tóxico (cosas que suceden interna e inconscientemente en la mente de cada persona), lo tóxico serian todas aquellas conductas que tiene una de las partes de la pareja que dañan o lastiman a la otra parte (como si esa otra parte estuviera casi siempre vulnerada por el otro) aquí también caben los otros conceptos; relaciones narcisistas, apegos evitativos, ansiosos, irresponsabilidad afectiva, etc.

 Ahora bien pensemos ¿aquello que es tóxico se cura? ¿Se elimina de raíz? ¿Sana? Muchas personas fantasean con que la “cura” es la separación o que solo hay cura solo si el “tóxico “ va a terapia a curar eso tóxico (valga la redundancia). 


Estamos en una época en la que se ha producido una mala interpretación del objetivo de los conceptos y los diagnósticos. Ahora es fácil abrir el navegador, teclear “narcisismo “ y toparnos con una serie de descripciones y clasificaciones en las que claramente nos veremos reflejados dado que la psicóloga se ha dedicado a observar y clasificar las conductas para poder entender la mente de las personas y su funcionamiento (o disfuncionalidad) en el mundo. Sin embargo estas clasificaciones, cuando son interpretadas por nosotros mismos sin estudios profundos de la teoría,tienden a ser tomadas tal cual están escritos; de manera que si yo leo “episodios de tristeza profunda, inapetencia, perdida del gusto por hacer cosas… etc.” inmediatamente me auto diagnostico con “depresión” y así von cualquier termino.


¿Y porque  pasa esto? Porque TODOS tenemos algo de TODO eso que leemos, en este sentido todos tendríamos también algo de esa “toxicidad”, de irresponsabilidad afectiva, de narcisismo y el narcisismo es innerente al ser humano tanto como la sensibilidad, incluso se necesita una cierta cantidad de narcisismo para poder vivir. 


En la actualidad estas malinterpretaciones han llevado a que surjan nuevos ideales de como tendría que ser y vivirse el amor y las relaciones personales; se podría decir que actualmente impera el mandato: “no hay que sufrir, no hay que padecer, y si angustia o duele: no es amor”. Como si ahora el objetivo fuera encontrar lo perfecto, donde el otro debe estar siempre limitado a no mostrar sus partes “tóxicas” porque entonces no cumple con “ciertos estandares” que ahora se exigen a la pareja. Y ojo y oído, entiéndase bien que por supuesto que es importante tener conciencia de actitudes dañinas para poder cuidarnos, pero tampoco se trata de huir todo el tiempo. 

Al respecto dice Mateo García lic. en Humanidades “Todos tenemos alguna "redflag" pero no somos completamente malos ni completamente buenos, es en el proceso de conocerse donde uno pueda aceptar ese compromiso de construir la relación. Puede haber una manera sana de poner límites que no implique siempre el huir y eso tiene que ver también con expresar los propios deseos, qué sí quiero y qué no quiero. Sí me gusta una persona y le tengo cariño ¿Cuál es el esfuerzo que estoy dispuesto a hacer para que esa relación funcione? Y entonces se hacen acuerdos, se escucha al otro…” solo así podemos construir relaciones.


3. Hay que ir con cuidado


Pero insisto en que es un tema delicado, por eso siempre invitó a que las personas podamos acudir a un proceso terapéutico en el que podamos escucharnos y nos ayuden también a pensar que hay otros diferentes a mi, cuidando por supuesto no caer en relaciones violentas en las que es imposible salir o poder parar a tiempo pero aquí esta el problema, porque las personas realmente es lo que intentan al encasillar a los otros en estas etiquetas, por eso hay que ir con cuidado y saber que nunca estamos exentos de rozar con las diferencias pero también si acudimos a terapia podemos ir pensando en nuestra responsabilidad sobre las cosas que nos suceden en la vida que construimos.


4. Pensamientos finales


Otro peligro de encasillar las relaciones en el mandato de perfección lo encontramos en el supuesto de que encontrare alguien que tenga todo aquello que deseo en mi fantasía entonces nos viviremos en desilusión constante, ya que esto; encontrar el ideal, sería imposible. 

Yo me pregunto y te pregunto ¿será acaso posible entablar un vinculo con el otro sin que se filtre aquello que hoy en dia llaman “tóxico”?  ¿Hay relaciones armónicas? ¿El amor hace bien todo el tiempo? E incluso ¿esta bien uno consigo mismo todo el tiempo? 


Que no haga bien inscribe un limite, pero esto tampoco debe volverse regla. 


El ideal de que “toda relación tiene que funcionar siempre y que implica estar bien todo el tiempo” , se ha desplazado a otro ideal imposible de sostener que tiene que ver con que “si se pasa de ese parámetro o si duele, es violencia, es irresponsabilidad afectiva, es narcisismo del otro”

Y NO estoy justificando a la violencia, sino que estoy poniendo en tensión los ideales que ahora sostenemos. Que lo pleno y lo feliz no sea posible, no significa que toda relación que NO entre en ese patrón sea violenta o tóxica. El otro siempre tendrá algo de toxicidad y aún así podemos relacionarnos. Porque eso tiene que ver con darle espacio a que el otro sea. Pero entiendo la limitación en la comprensión de mis palabras y podría entender porque a algunas personas les parecerá que equiparó el dejar que el otro sea y la violencia, aunque esto no sea así; la intención es invitarles a apostar a un modo de vivir las relaciones sin apelar a cualquiera de los dos extremos es un modo de sostener el No-todo del amor, incluyendo que mi pareja es distinto a mi; lo cual no lo hace ni malo ni violento sino que, justamente, lo hace diferente.

sábado, 20 de agosto de 2016

Me ha venido a la mente tú recuerdo... es como si ya hubiera sabido lo que iba a pasar, creo que es esa conexión extraña con la muerte que te permite la vida.
Pensé en el aroma de tu casa cuando me quedaba recostada en el sofá esperando tomar la delicia de tu cacao, sin duda era una sensación reconfortante y tan parecida al lazo materno, Cálidas sensaciones de amor, y entonces me di cuenta de lo efímera que es la vida y de lo mucho que me va a pesar el no volver a probar esa rica merienda de media noche, porque ningunas manos volverán a conocer ni secreto ni la fórmula que tus manos conocía sin darse cuenta.
Ese recuerdo también venía teñido de agradecimiento hacia tu persona porque eh reconocido en ti los aspectos que más me van gustando de m,  y es gratificante saber que siempre se hará honor a tu nombre porque eres la directora del pueblo, la maestra, 
Sin embargo te puedo decir adiós de la única manera que se decirle adiós a los seres queridos, imaginando tu alma convertida en luz y pensando en tu elevación al cielo. Me consuela el hecho de saber que volveremos a encontrarnos, en otras vidas en otros espacios y en otros cuerpos, con suerte te reconoceré y agradeceré la dicha de volver a verte. 


miércoles, 10 de agosto de 2016

Ya hace tiempo que no escribía, a pesar de la diversidad de sucesos que han acontecido en mi vida.
Estoy segura que ha sido el año que ha tenido mas impacto en mi vida.

Hoy quiero compartirles, con objeto de utilizar el medio de la escritura como forma de
cerrar este ciclo, que estuve en una de las batallas mas difíciles de mi vida (hasta ahora) y eh salido victoriosa.

Hace dos años comencé mi proceso formal en psicoterapia -y me refiero a proceso formal dado que considero que eh estado en proceso terapéutico toda mi vida- y el día de ayer logré cerrar dicho proceso. Hoy tome la decisión de dedicarle unas cuartillas a este capitulo de mi vida, ya que fue gracias a que me permití vivirlo, que eh logrado comenzar a hacer muchas cosas por mi misma que en el pasado parecían imposibles e inalcanzables.

Podría decir que me eh convertido desde las cenizas.

Durante este proceso, tuve que luchar contra los monstruos y los fantasmas a los que mas había temido, en algunas ocasiones mi alma tuvo que desgarrarse y volver a construirse de una tela mas fina y transparente mediante la cual pude ver en momentos, que llegaron a mi como destellos, las fibras mas frágiles de mi alma. Ahora se que la fragilidad no se trata de fuerza si no de delicadeza. asimismo durante este duro proceso tuve que decir adiós a partes de mi misma que se despidieron de mi casi aferrándose a quedarse y tuve que dejar que otras partes que no me agradaban tanto florecieran y resignificaran mi existencia como gotas de roció que renuevan los amaneceres.
En algunas ocasiones casi desistía de este arduo trabajo, por el cansancio y el agotamiento que una labor como esta representan, sin embargo aprendí que descansar incluso en los momentos que requieren estar mas alerta, es parte del proceso y que detenerte un segundo en la carrera que jugamos contra la libertad no significa quedarte en desventaja, si no que es un momento en el que dejas reposar a todas las partes que integran tu ser para tomar mas rapidez y lograr desplegar las alas y volar en lugar de correr.
Entonces a mitad del camino cuando mire hacia adentro, con los ojos abiertos y las manos rodeando mi cuerpo por temor a desintegrarme, comprendí la naturaleza de mi ser, comencé a respetar cada parte de mi, nació en mi como un instinto de maternidad en la futura madre, lo que yo llamaría instinto de amor propio, que me obligo a amarme y a respetarme a mi misma y a tomar este voto y compromiso como una ley en la constitución que me representa. Afloro en mi la feminidad, la masculinidad, el amor, la paz, el odio, la felicidad, las emociones mas negativas y las positivas comenzaron a tomar sentido, creció desde adentro una luz multicolor que ilumino todo de extremo a extremo, de adentro hacia afuera.
En ese momento extendí mis brazos y confiando como confía un recién nacido en el pecho de su madre, me deje caer al precipicio y flote, por que así debe de ser la vida, porque uno debe de confiar en su propio instinto aun cuando uno muera de miedo, porque algunas veces uno confía en todos menos en uno mismo y toma decisiones de las que depende su felicidad pensando en la felicidad de alguien mas y nuestro ser impulsivo quiere ser héroe y salvador de su familia, de sus padres, de sus hermanos, de su pareja y de sus amigos, interponiendo su propia esencia y dejándola secar. Por eso hoy después de tanto trabajo de tanta conciencia y de tanto analizar y sobre todo después de tanto actual frente a los cambios que se negaban a suceder, puedo decir que la historia personal se debe de escribir como el protagonista de esa misma historia.