Pensé en el aroma de tu casa cuando me quedaba recostada en el sofá esperando tomar la delicia de tu cacao, sin duda era una sensación reconfortante y tan parecida al lazo materno, Cálidas sensaciones de amor, y entonces me di cuenta de lo efímera que es la vida y de lo mucho que me va a pesar el no volver a probar esa rica merienda de media noche, porque ningunas manos volverán a conocer ni secreto ni la fórmula que tus manos conocía sin darse cuenta.
Ese recuerdo también venía teñido de agradecimiento hacia tu persona porque eh reconocido en ti los aspectos que más me van gustando de m, y es gratificante saber que siempre se hará honor a tu nombre porque eres la directora del pueblo, la maestra,
Sin embargo te puedo decir adiós de la única manera que se decirle adiós a los seres queridos, imaginando tu alma convertida en luz y pensando en tu elevación al cielo. Me consuela el hecho de saber que volveremos a encontrarnos, en otras vidas en otros espacios y en otros cuerpos, con suerte te reconoceré y agradeceré la dicha de volver a verte.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario