sábado, 20 de agosto de 2016

Me ha venido a la mente tú recuerdo... es como si ya hubiera sabido lo que iba a pasar, creo que es esa conexión extraña con la muerte que te permite la vida.
Pensé en el aroma de tu casa cuando me quedaba recostada en el sofá esperando tomar la delicia de tu cacao, sin duda era una sensación reconfortante y tan parecida al lazo materno, Cálidas sensaciones de amor, y entonces me di cuenta de lo efímera que es la vida y de lo mucho que me va a pesar el no volver a probar esa rica merienda de media noche, porque ningunas manos volverán a conocer ni secreto ni la fórmula que tus manos conocía sin darse cuenta.
Ese recuerdo también venía teñido de agradecimiento hacia tu persona porque eh reconocido en ti los aspectos que más me van gustando de m,  y es gratificante saber que siempre se hará honor a tu nombre porque eres la directora del pueblo, la maestra, 
Sin embargo te puedo decir adiós de la única manera que se decirle adiós a los seres queridos, imaginando tu alma convertida en luz y pensando en tu elevación al cielo. Me consuela el hecho de saber que volveremos a encontrarnos, en otras vidas en otros espacios y en otros cuerpos, con suerte te reconoceré y agradeceré la dicha de volver a verte. 


miércoles, 10 de agosto de 2016

Ya hace tiempo que no escribía, a pesar de la diversidad de sucesos que han acontecido en mi vida.
Estoy segura que ha sido el año que ha tenido mas impacto en mi vida.

Hoy quiero compartirles, con objeto de utilizar el medio de la escritura como forma de
cerrar este ciclo, que estuve en una de las batallas mas difíciles de mi vida (hasta ahora) y eh salido victoriosa.

Hace dos años comencé mi proceso formal en psicoterapia -y me refiero a proceso formal dado que considero que eh estado en proceso terapéutico toda mi vida- y el día de ayer logré cerrar dicho proceso. Hoy tome la decisión de dedicarle unas cuartillas a este capitulo de mi vida, ya que fue gracias a que me permití vivirlo, que eh logrado comenzar a hacer muchas cosas por mi misma que en el pasado parecían imposibles e inalcanzables.

Podría decir que me eh convertido desde las cenizas.

Durante este proceso, tuve que luchar contra los monstruos y los fantasmas a los que mas había temido, en algunas ocasiones mi alma tuvo que desgarrarse y volver a construirse de una tela mas fina y transparente mediante la cual pude ver en momentos, que llegaron a mi como destellos, las fibras mas frágiles de mi alma. Ahora se que la fragilidad no se trata de fuerza si no de delicadeza. asimismo durante este duro proceso tuve que decir adiós a partes de mi misma que se despidieron de mi casi aferrándose a quedarse y tuve que dejar que otras partes que no me agradaban tanto florecieran y resignificaran mi existencia como gotas de roció que renuevan los amaneceres.
En algunas ocasiones casi desistía de este arduo trabajo, por el cansancio y el agotamiento que una labor como esta representan, sin embargo aprendí que descansar incluso en los momentos que requieren estar mas alerta, es parte del proceso y que detenerte un segundo en la carrera que jugamos contra la libertad no significa quedarte en desventaja, si no que es un momento en el que dejas reposar a todas las partes que integran tu ser para tomar mas rapidez y lograr desplegar las alas y volar en lugar de correr.
Entonces a mitad del camino cuando mire hacia adentro, con los ojos abiertos y las manos rodeando mi cuerpo por temor a desintegrarme, comprendí la naturaleza de mi ser, comencé a respetar cada parte de mi, nació en mi como un instinto de maternidad en la futura madre, lo que yo llamaría instinto de amor propio, que me obligo a amarme y a respetarme a mi misma y a tomar este voto y compromiso como una ley en la constitución que me representa. Afloro en mi la feminidad, la masculinidad, el amor, la paz, el odio, la felicidad, las emociones mas negativas y las positivas comenzaron a tomar sentido, creció desde adentro una luz multicolor que ilumino todo de extremo a extremo, de adentro hacia afuera.
En ese momento extendí mis brazos y confiando como confía un recién nacido en el pecho de su madre, me deje caer al precipicio y flote, por que así debe de ser la vida, porque uno debe de confiar en su propio instinto aun cuando uno muera de miedo, porque algunas veces uno confía en todos menos en uno mismo y toma decisiones de las que depende su felicidad pensando en la felicidad de alguien mas y nuestro ser impulsivo quiere ser héroe y salvador de su familia, de sus padres, de sus hermanos, de su pareja y de sus amigos, interponiendo su propia esencia y dejándola secar. Por eso hoy después de tanto trabajo de tanta conciencia y de tanto analizar y sobre todo después de tanto actual frente a los cambios que se negaban a suceder, puedo decir que la historia personal se debe de escribir como el protagonista de esa misma historia.

domingo, 10 de enero de 2016

Día en la lavandería

Ir a la lavandería ha sido en realidad Todo una experiencia. Al principio no esperaba que fuera a ser un día distinto a los demás, cada tarde de domingo llegó, tomó asiento en las desgastadas sillas que comparto con distintas personas cada vez. La misma cajera, el mismo chico amable que me ha ayudado insistentemente y me ha tratado de explicar cómo es que se usa la máquina de lavado, porque una y otra vez eh sido demasiado despistada para aprender, la verdad es que cada vez que regresó eh olvidado por completo como es que se hecha a andar, mi culpa! 😛
Bueno pues esta vez ha sido un tanto diferente, tal vez fue la falta de compañía -como siempre- lo que me ha hecho detenerme a pensar "profundamente" en mi alrededor. 
 Bueno el punto es que: vuelta tras vuelta gira el contenido de las cajas metálicas, vuelta tras vuelta, como mis pensamientos giran en mi cabeza. Una y otra vez tratando de lavar la suciedad, al igual que mi mente, vuelta tras vuelta, tratando de purificar la suciedad de mi mente.
 Y el tiempo de espera, es desesperante si no has encontrado sentido a los hechos que suceden frente a ti. 
 
En los últimos meses, como en la vida de todos los seres vivos, he experimentado cambios impresionantes, uno de ellos fue el aprender a hacer cosas por mí misma. Cómo llegar a la lavandería y ser paciente, ser paciente con mis sentimientos, con mis pensamientos y con la vida misma. Y eh descubierto que de vez en cuando el vaciar la suciedad  que guarda el corazón es de vital importancia. 

Limpiar los pensamientos negativos, como las máquinas metálicas hacen con la ropa. 

Así poco a poco y con paciencia.

Por eso, así como eh aprendido de todo aquello de lo que hoy soy concierte, me tomo mi tiempo para disfrutar incluso de las actividades cotidianas más simples y sin importancia.

Escribiría aún más porque estoy llena de sentimientos en estos momentos, pero por hoy... Por hoy eh terminado de lavar no sólo mi mente, también la ropa sucia que acumule durante días 😛 
Y lo más importante... Ya sonó la alarma de lavado y secado.

 Es hora de ir a casa.